Una de las dudas más frecuentes antes de instalar un punto de recarga es qué potencia se necesita para cargar un coche eléctrico en casa. ¿Es suficiente con la potencia que ya tienes contratada? ¿Hay que aumentarla? ¿Necesitas cargar siempre a la máxima potencia que admite el vehículo?
La respuesta depende de varios factores. No todos los coches, viviendas ni hábitos de conducción son iguales, por lo que no existe una potencia ideal que sirva para todos los usuarios.
Antes de elegir el cargador conviene analizar cuánto utilizas el vehículo, cuántas horas permanece aparcado, qué potencia admite en corriente alterna y qué otros consumos eléctricos tienes en casa.
¿A qué potencia puede cargarse un coche eléctrico en casa?
La normativa española contempla diferentes escalones de potencia para los circuitos de recarga domésticos. Por ejemplo, la ITC-BT-52 recoge para una instalación monofásica valores normalizados de aproximadamente 2,3 kW, 3,68 kW, 4,6 kW, 7,36 kW y 9,2 kW, dependiendo de la intensidad y del diseño de la instalación.
Que exista la posibilidad técnica de instalar un cargador de determinada potencia no significa, sin embargo, que siempre necesites utilizar la máxima.
Aquí entra en juego algo fundamental: cuánto tiempo tienes para cargar el coche.
Más potencia no siempre significa una mejor instalación
Imagina que llegas a casa por la tarde y el coche permanece aparcado hasta la mañana siguiente. Dispones de varias horas para recuperar la energía consumida durante el día.
En ese escenario, tu necesidad puede ser muy diferente a la de una persona que recorre muchos kilómetros diariamente y dispone de pocas horas para cargar.
También hay que comprobar qué potencia de carga en corriente alterna admite realmente el vehículo. Instalar un equipo capaz de entregar más potencia no hará que el coche supere el límite de su cargador interno.
Por eso, la elección debe realizarse pensando en el conjunto: coche + vivienda + instalación eléctrica + hábitos de uso.
¿Tengo que aumentar la potencia contratada?
No necesariamente. Antes de solicitar un aumento de potencia conviene estudiar el consumo habitual de la vivienda y la solución de recarga que se va a instalar.
Actualmente, la gran mayoría de los cargadores domésticos cuentan o pueden trabajar con sistemas de balanceo dinámico de cargas, una función especialmente útil para aprovechar al máximo la potencia que ya tienes contratada.
¿En qué consiste? El sistema controla en tiempo real cuánta electricidad está consumiendo la vivienda y adapta automáticamente la potencia destinada a cargar el coche. Si en casa apenas hay consumo, el cargador puede aprovechar una mayor parte de la potencia disponible. En cambio, si enciendes otros equipos o electrodomésticos y aumenta el consumo de la vivienda, el cargador reduce temporalmente la potencia de carga para evitar superar el límite disponible.
Por ejemplo, si durante la noche disminuye el consumo de la vivienda, el sistema puede aprovechar esa capacidad disponible para cargar el vehículo a mayor potencia. Si en otro momento aumenta el consumo doméstico, la potencia destinada al coche se ajusta automáticamente.
De esta forma, el vehículo puede cargar a la máxima potencia disponible en cada momento sin sobrepasar la potencia contratada, siempre dentro de los límites del propio cargador, del vehículo y de la instalación.
Por este motivo, el balanceo de cargas es actualmente una de las soluciones más interesantes para evitar aumentar innecesariamente la potencia contratada. Antes de asumir un mayor coste fijo en la factura eléctrica, merece la pena estudiar si la potencia que ya tienes puede ser suficiente utilizando una gestión inteligente de la carga.
¿Cuánto tardará mi coche en cargar?
Como aproximación sencilla, el tiempo depende de dos variables principales: la energía que necesita recuperar la batería y la potencia efectiva de carga.
Por ejemplo, recuperar 20 kWh no requiere el mismo tiempo cargando a 3,7 kW que a 7,4 kW. En la práctica intervienen además otros factores, como las limitaciones del vehículo y las condiciones de la propia carga.
Por eso es más útil calcular qué energía necesitas recuperar normalmente cada noche que dimensionar la instalación pensando exclusivamente en cargar una batería completamente vacía.
Una instalación adaptada a tu vivienda
La propia ITC-BT-52 exige que las instalaciones destinadas a la recarga tengan un circuito dedicado y establece requisitos específicos de diseño y protección.
Por eso, antes de decidir qué potencia necesitas, lo recomendable es estudiar la instalación existente y tus necesidades reales.
En Recarga y Punto instalamos cargadores para coches eléctricos en viviendas de Madrid, buscando una solución adecuada para cada particular.
Puedes consultar nuestro servicio de instalación de cargadores para coches eléctricos en casa o pedirnos presupuesto para estudiar tu caso.
